Es posible capear esta situación y además salir fortalecido.
El día a día es muy complicado, en la fase del ciclo económico en la que nos encontramos los clientes (comerciantes y empresarios) se encuentran desbordados, desorientados y muchas veces bloqueados. Han de hacer frente a la desaparición de parte de sus mercados en medio de un ambiente donde conviven con resultados empresariales negativos, reorganizaciones, cierres de empresas y de comercios (la percepción de algunos es de que el mercado sencillamente ha desaparecido y no es así). Con todo este entorno no es fácil ser optimista.
Pero a pesar de ello es posible capear toda esta incertidumbre y además salir fortalecido. ¿Cómo? Adoptando una actitud positiva, mirando cara a cara a la situación y elaborando un plan para ir superando todos los obstáculos uno a uno.
El primer paso es ser realista y asumir que solo tenemos dos opciones: No hacer nada o encarar la situación. En el primer caso es optar por la decisión consciente de no hacer algo, eso lleva a engrosar las estadísticas de cierres de empresas.
La segunda opción es la más complicada, se trata de modificar la situación para conseguir una interacción más positiva con el mercado. La clave de esta interacción es la Comunicación y la principal Comunicación de una empresa con el mercado se hace a través de Publicidad.
Venimos de una gran fase alcista en la que estábamos acostumbrados a que el mercado nos comprara casi sin publicidad, por inercia. De todas formas se hacía publicidad porque sí, porque había dinero en la caja. Ahora , sin embargo, hay que trabajar duro sin esperar que los clientes entren por la puerta sin haberlos seducido antes.
En las fases bajistas las empresas reducen drásticamente su inversión en publicidad, dejando un vacío en la mente del consumidor que puede aprovecharse para situar nuestra oferta. Esta situación hace que la publicidad sea mucho más eficiente ahora que en la fase alcista del ciclo económico.
Un conocido estudio de McGraw-Hill (editora estadounidense fundada en 1899 por James H. McGraw y Jonh A. Hill) analizó 600 empresas desde 1980 a 1985 y descubrió que aquellas empresas que mantuvieron e incluso incrementaron su inversión en publicidad durante la fase bajista del ciclo económico de 1981 – 1982 incrementaron de forma muy significativa sus ventas llegando hasta un 256% por encima de las que cancelaron su inversión en publicidad.
Las empresas que han continuado invirtiendo en publicidad explican que la clave en un entorno como éste es transmitir mensajes que describan como su producto o servicio pueden favorecer y ayudar al consumidor en el momento económico que está viviendo, siendo muy efectivos los mensajes optimistas que añaden un nota positiva a esta ayuda.
Las personas en las fases bajistas del ciclo económico gastan menos pero siempre gastan algo. Depende de nuestras campañas de publicidad el que ese gasto lo hagan con nosotros.



